De que habla cuando hablo de correr

Haruki Murakami “De qué hablo cuando hablo de correr”

Otro libro que me impactó mucho fue este “De que hablo cuando hablo de correr”. Ya anteriormente había leído del mismo autor, “Tokio Blues”, que a día de hoy es uno de mis libros favoritos. Pero este libro me llegó a raíz de una lesión que tuve, un esguince de tobillo, en una carrera con el equipo de running con el que me inicié, no sólo al running sino también a las carreras. Fue por aquella época, en la primavera del 2013, en la que fatídicamente me lesioné y este libro cayó en mi poder. Todo corredor debería leer este libro, un must.

Un libro inspirador para los amantes del running, donde nos habla no sólo del arte del running desde la perspectiva de un corredor que, a través de esta disciplina, cambió no sólo de profesión, sino de estilo vida, y de afrontar los pormenores del día a día. El libro, además de ir acompañado de reflexiones, contiene además referencias musicales con las que descubres el gusto exquisito musical rockero del japonés mencionando a bandas como Red Hot Chili Peppers, Gorillaz, Beck, Beach Boys…, que mucha de ella utiliza para sus entrenos. También además de sus entrenos, nos habla de sus viajes y de todas las carreras que realizó. A través de la narración, detalla cómo se las preparaba, las lesiones que tuvo que afrontar por el camino, los nuevos retos sumando cada vez más kilómetros, alcanzando nuevos objetivos, nuevos maratones en ciudades míticas y sobre todo nuevas experiencias. Correr como una forma de ordenar su vida, como fuente de inspiración para escribir sus novelas. Corriendo y aplicando si se puede decir técnicas de meditación, porque cuando corre no piensa en nada importante, intenta dejar la mente en blanco, y si piensa no piensa nunca en nada serio. Corriendo en medio del silencio como relajación y usando la atención en lo que está haciendo en ese preciso momento que es correr.

Cito algunas frases:

“Los pensamientos que acuden a mi mente cuando corro se parecen a las nubes del cielo, nubes de diversas formas y tamaños. Nubes que vienen y van. Pero el cielo siempre es el cielo. Las nubes son meras invitadas.”

“Cuando me enfado, oriento el enfado hacia mí. Cuando siento rabia, redirijo esa rabia para intentar mejorar. Hasta ahora he vivido pensando así. Me esfuerzo por tragar eso en silencio, sin más, hasta el límite, para después intentar liberarlo en esos recipientes que son mis novelas, como una parte más de la historia.”

Por Laura Montes-Tallón